Archivo de la categoría'Ruidos Externos'


En febrero ya se hicieron 53 denuncias por los corsos

publicado poradmin26, 2015

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Audio del programa “Encendidos en la Tarde”, por Radio Mitre. Con la participacion de TEODORO RUBEN POTAZ, titular de Peritajes Edilicios. Para ver escuchar mas audios visite nuesto canal en youtube.

En lo que va del mes, la Ciudad ya recibió 53 denucias vecinales por los ruidos. El que tiene más quejas es el de Villa Crespo

Para algunos el carnaval es alegría y diversión, pero para otros es una pesadilla. En lo que va del mes, la Fiscalía General de la Ciudad ya recibió 53 denuncias vecinales por los ruidos y las molestias que ocasionan los corsos que se desarrollan los fines de semana en 25 esquinas porteñas.

El más cuestionado es el de Scalabrini Ortiz y Corrientes, en Villa Crespo. Le siguen los de Villa Lugano (Fernández de la Cruz y Lisandro de la Torre), Balvanera (Belgrano y Alberti), Caballito (Gaona y Biedma), Palermo (Darwin y Cabrera), Parque Chacabuco (Eva Perón y Curapaligüe) y Mataderos (Juan Bautista Alberdi y Escalada).

Además de los ruidos, los vecinos se quejan de la basura que deja tirada la gente, y también de que hay personas alcoholizadas haciendo destrozos o peleándose en la calle, y otros que orinan en el espacio público. También hay reclamos porque los micros que llevan a los integrantes de las murgas estacionan en cualquier lado. Los cortes de calle también complican el tránsito y generan más ruidos, por los bocinazos de los vehículos.

Días atrás, Jesús Figueira, vecino de Monserrat, le escribió una carta a este diario en la que aseguró: “Tengo 72 años, estoy en pleno proceso de quimio y radioterapia, tengo bajas defensas y plaquetas, bajos glóbulos blancos y rojos y mucho cansancio. Oigo ruidos molestos, música a volúmenes altos. Calor, por tener las ventanas cerradas. Y el sábado y el domingo, corso hasta 2.30 más una hora de gritos para cargar los equipos. Espectadores en Belgrano y Pichincha: máximo 200. Perjudicados, 5.000 vecinos”.

Las quejas contra los corsos se repiten, incluso pese a que este año hubo varias avenidas en las que se dejaron de hacerlos, como Directorio, Córdoba o Entre Ríos, para evitar los cortes de calles en esos barrios. Muchos otros fueron trasladados a plazas y parques, como el Saavedra, o clubes de barrio como Excursionistas

Fuente: Clarin
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Teodoro Potaz – La Cornisa con Luis Majul – Radio La Red

publicado poradmin24, 2015

Teodoro Potaz  - La Cornisa con Luis Majul - Radio La Red

Radio: Radio La Red 19 Febrero 2015
Programa:  La Cornisa con Luis Majul -
Comunicación con Teodoro Potaz  de Acústica Legal sobre la contaminación sonora en la Ciudad de Bs. As.
“ La Cornisa” con la conducción de  Luis Majul , de lunes a viernes de 14 a 16 horas por  Radio La Red

Hay casi 20 denuncias por día. Los boliches de Palermo, el tránsito del centro y los shows en clubes, al frente de las quejas. Además de fastidio, provocan graves riesgos para la salud.

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Fuente:  Radio La Red
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Crecen las quejas de los vecinos porteños por los ruidos molestos

publicado poradmin18, 2015

Los ruidos molestos y perjudiciales para la salud aumentaron en los últimos tiempos en la ciudad de Buenos Aires, en un momento en que aparece auspicioso para los vecinos el reciente fallo judicial que obliga a la empresa AUSA a accionar barreras contra la contaminación sonora.

Los estudios revelan que Buenos Aires se encuentra entre las cinco ciudades más ruidosas del mundo -como lo son también Mendoza, La Plata y Santa Fe en el ranking argentino- y que en avenidas de fuerte flujo vehicular supera los 70 decibeles, que marcan una frontera entre lo razonable y lo perjudicial para las personas, alcanzando uno de sus máximas niveles en las proximidades de las autopistas.

En este sentido, un reciente fallo judicial avaló después de 14 años el reclamo de un vecino porteño que vive a 50 metros de la Autopista 25 de Mayo, una sentencia que obliga a AUSA (la empresa del Gobierno porteño que gerencia las autopistas urbanas) a presentar un proyecto para reducir los ruidos.

“Hay una falta de planeamiento urbano, algo que quedó congelado hace años”, dijo a Télam el arquitecto Teodoro Potaz, de la organización Acústica Legal, al analizar las causas del incremento de la contaminación sonora, y ejemplificó con “las autopistas, que fueron pensadas para tantos miles de autos, que después fueron aumentando, pero no se modificaron”.

El arquitecto señaló que el ruido que generan las autopistas se podría resolver “colocando barreras en los costados que desarrollen una protección acústica, para que el ruido rebote adentro de la autopista, lo absorba y no pase hacia afuera, pero el problema es que las autopistas tienen una degradación que aumenta permanentemente y una falta de planificación, que lleva a que no asuman el gasto para solucionarlo”.

“Pero -enfatizó- se puede solucionar perfectamente con un equipo de ingenieros, como los hay en Europa, donde se da todo un desarrollo tecnológico que habría que aplicarlo para el impacto ambiental que producen todas las fuentes sonoras que están sobre exageradas en el ruido”.

A su vez, el arquitecto destacó los aspectos sociales y psicológicos que operan en la problemática de la contaminación sonora, al plantear que “la población esta infectada, en cierta manera, de una problemática que ante cualquier situación se exaspera, subió el nivel de sensibilidad en el individuo para ya no soportar lo que pasa en las fuentes generadoras de sonidos”.

Potaz se refirió a situaciones relacionadas al aumento de autos en la calle, como cuando hay paros de trenes, subtes o colectivos, lo que “contribuye a la contaminación sonora, que exaspera al individuo”.

En este sentido, precisó que “se incrementaron los ruidos y también las molestias del individuo. El individuo no vive en paz, hay gente que duerme con ruidos”, e hizo alusión a los bocinazos, a los ruidos de los autos, la velocidad, las sirenas, el ascensor, los perros del vecino”.

Junto con el aumento de ruidos “hay un incremento de los reclamos“, dijo Potaz, tras añadir que “me llegan hasta quejas de que el señor de adelante tenía un perro y ahora tiene dos perros, hay temas que son de asistencia social”.

Por su parte, la fonoaudióloga Mónica Matti de la fundación GAES Centros Auditivos, coincidió en que “las quejas por ruido han aumentado en todas partes y responden a una gran variedad de causas, entre las que destacan aquellas que afectan a las actividades de ocio nocturno, en terrazas, discotecas, zonas de concentración juvenil; al tráfico rodado y aéreo; a conflictos de convivencia entre vecinos; a obras en la calle; a servicios públicos, y a la actividad industrial ruidosa”.

En diálogo con Télam, aseguró que estas situaciones llevaron en los últimos años a que “algunos de estos conflictos pasaran al ámbito de la justicia y se dictaran las primeras sentencias”.

En forma paralela a esta realidad, los problemas auditivos en la población crecieron, según la especialista, quien sostuvo que “han aumentado considerablemente las consultas al especialista ORL (otorrinolaringólogo) de adolescentes y adultos jóvenes por presentar síntomas como acúfenos, sensación de oído tapado y/o hipoacusia momentánea o permanente por exposición a ruidos fuertes al concurrir a recitales, boliches o al uso prolongado de dispositivos para escuchar música a intensidades muy por encima del nivel recomendado y saludable”.

De hecho, así como el transporte en autopistas, avenidas y calles es uno de los principales causantes de contaminación acústica junto con la construcción y la industria, también lo es, en el plano individual, el uso cada vez más frecuente de celulares y reproductores de audio pequeños y potentes, capaces de aumentar el volumen hasta 120 decibeles.

La inconciencia frente a este daño a nivel individual se suma de alguna manera a lo que planteó Potaz a nivel general, de que hay “una dejadez en el respeto a las costumbres y entonces la gente se va viciando y no le importa si tiene un escape libre o el tema de la velocidad que repercute en el impacto ambiental, pero no es la culpa del individuo porque a él le quitaron muchas cosas, el problema es social”.

Fuente: Telam
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