Archivo de la categoría'Protocolo contra ruidos molestos'


Reclaman por ruidos molestos

publicado poradmin25, 2016

Un grupos de vecinos del centro de esta ciudad le envió una nota al intendente de Santa Rosa, Leandro Altolaguirre, denunciando a un local comercial por ruidos molestos. “Solicitamos al intendente, y a quien corresponda en el área, tengan a bien hacer cumplir las ordenanzas vigentes correspondientes a ruidos molestos y espectáculos públicos que este espacio transgrede ocasionando perjuicios a los vecinos de manzana comprendida entre (las calles) Quintana, Avellaneda, Mansilla y Pellegrini”, dice la misiva firmada por una veintena de personas.

En ese sentido, explicaron que “los volúmenes de música utilizados sumado, en algunas oportunidades, a la apertura de aberturas que dan hacia el patio trasero del pulmón de manzana por donde se fuga toda la música y el ajetreo del interior; el ruido del funcionamiento permanente de enormes extractores, el manejo de la estiba y desestiba de mercadería usada (bebidas) en el patio, tarea que, al igual que la música es hasta casi las 6 de la mañana, las conversaciones, gritos y hasta peleas con vecinos circundantes hacen insostenible el buen descanso durante casi toda la semana, exceptuando el lunes que está cerrado”.

Reclamos

Por otro lado, indicaron que han realizado los reclamos pertinentes pero nada ha cambiado. “Hemos hecho incesantes llamadas telefónicas a la Oficina de Reclamos Municipales e incluso al 101 cuando ha habido discusiones e incluso burlas hacia quienes reclamaban con enojo más que justificado pero todo sigue igual como si nadie se quejara”, sostuvieron.

Sin embargo, indicaron que “sabemos que corren tiempos difíciles económicos y lejos estamos de entorpecer una actividad comercial (y por ende al barrio), pero queremos como vecinos ser respetados tanto por el municipio oyente de nuestros reclamos y tomando medidas del caso; como por los dueños del lugar que hace caso omiso de lo que hasta ahora se ha reclamado informalmente, siempre esperando una buena respuesta y un cambio de actitud en honor a la buena vecindad”, añadieron.

“Esperamos una pronta respuesta porque sabemos que en realidad es un problema fácil de solucionar, mucho más fácil que cualquiera de los otros miles que aquejan al municipio. Es cuestión solo de hacer cumplir las reglas y controles, poniendo en ejercicio los derechos de los vecinos que pagamos nuestros impuestos para que así sea, caso contrario, nos obligan a pensar que hay maniobras que están entorpeciendo nuestro pedido y favoreciendo a otros”, concluyeron los denunciantes.

Fuente: www.laarena.com.ar
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Ruidos molestos: en lo que va del año hubo más de 3.000 denuncias en la Ciudad

publicado poradmin22, 2016

Los ruidos molestos son una de las principales contravenciones denunciadas en la ciudad de Buenos Aires, superando en el primer trimestre más de tres mil casos. Una problemática que los especialistas y las autoridades judiciales vinculan con una falta de asimilación de las reglas pertinentes por parte de quienes causan ruidos a volúmenes exorbitantes.

El registro de la Fiscalía General de la ciudad cuenta con un total de 3.085 denuncias por ruidos molestos en el primer semestre de 2016. Desde el barrio porteño de Palermo, el organismo recibió 551 alertas, seguido muy por debajo por Recoleta, con 224, y Caballito, con 193.

Al respecto, el fiscal Martín Lapadú dijo al diario Crónica que “los ruidos molestos es una contravención en la ciudad de Buenos Aires de las más denunciadas“. A su vez, Lapadú detalló que “hay tantas denuncias internas al consorcio como las de boliches“.

Desde la Liga de Consorcios enfatizaron las situaciones conflictivas de esta índole que se generan dentro de los límites de una propieda horizontal, destacando su titular Osvaldo Loisi que, en primer lugar, “hay que hablar con el vecino para que no llegue a mayores. Hay mucha gente que directamente quiere intimar, pero primero tiene que recurrir al diálogo y eso se debe a una falta de educación y de conocimiento sobre cómo proceder ante estas situaciones”.

Por su parte, Teodoro Rubén Potaz, titular de la ONG Acústica Legal, se refirió a los ruidos que surgen de locales nocturnos situados en zonas urbanas. En cuanto a esto, Portaz consideró que “el comerciante hasta tanto no reciba una sanción y se lo someta a que cumpla con las reglas de acústica legal y de medioambiente, no cesa“.

Fuente: www.minutouno.com
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Hubo 944 denuncias por ruidos molestos en lo que va del año

publicado poradmin19, 2016

Del total, 584 fueron por situaciones diurnas y 360 por la noche o en fines de semana. Sólo se labraron 109 actas, notificaciones o infracciones. En la mayoría de los casos se trata de conflictos entre vecinos: algunos se resuelven con mediación pero otros requieren intervención policial.

Zulma Pioli compró un departamento en la Recoleta. Se mudó un sábado al mediodía y esa noche tendió su cama y se acostó a dormir. No pudo. A la medianoche, una penetrante voz con micrófono la invitaba también a ella a cantar el feliz cumpleaños y a bailar toda la noche. Venía del bar con ínfulas de boliche que estaba junto al edificio. Abrazó la almohada y buscó un rincón en el comedor. En el living. Hasta tiró el colchón en la cocina. Cuando se descubrió tratando de dormir en la bañadera, lloró. “Ahí tuve la certeza de que los jueves, viernes y sábado ya no podría dormir más”, contó.

En barrio Nuevo Horizonte, en el norte de la ciudad, Diego Lamas se encerró en el baño, se escondió bajo dos frazadas, y llamó al 911. “Era la única manera de que la policía me escuche, del otro lado del teléfono, y de que los vecinos no supieran que los estaba denunciando por las horas que llevaban con la música a un volumen extremo”, explicó Pablo.

Por casos como éstos, similares al suyo, el 16 de mayo Pablo Ramírez creó la página de Facebook “Santa Fe necesita descansar”. Es diseñador gráfico y si bien poco sabía de leyes, psicología y ruido se volvió un experto en la materia. No sólo indagó sobre la legislación vigente en Santa Fe y en otras ciudades del país y el mundo, también sobre los daños que genera en el cuerpo y los medios de resolución de conflictos generados por los altos decibeles. Y se volvió consejero de los santafesinos a quienes, como a él, el ruido no los dejaba descansar.

Ruido social y ruido comercial

Los casos expuestos son ejemplo de la Santa Fe del ruido que divide los bulevares. Por un lado, el ruido comercial que es el generado por empresas que se instalan en zonas residenciales y emiten sonidos excesivos para sus vecinos. Los casos más denunciados son los gimnasios, peloteros, canchas de fútbol 5 y bares.

Por otro, situaciones de índole social que son inherentes al ruido. En estos casos, a la tolerancia propia de la convivencia se suma la música a decibeles muy altos, en horarios diurnos y nocturnos. “En los últimos meses recibimos a personas grandes que habitan su casa de siempre, y que viven la transformación del barrio con la llegada de nuevos vecinos que tienen a la música fuerte entre otros malos hábitos”, relató la Dra. Liliana Campomanes, de Defensoría del Pueblo.

Las cifras avalan la impresión de Pablo Ramírez y de Defensoría: en lo que va del año, el municipio recibió 944 denuncias por ruidos molestos.

En el marco de las disposiciones de la Ordenanza Municipal Nº 9.623, si el ruido se produce en horarios diurnos la dirección de aplicación es la Subsecretaría de Ambiente. Allí 12 inspectores miden los decibeles los días hábiles, desde las 7 y hasta la medianoche, entre otros controles. Ellos intervinieron en el 61% (584) de las denuncias recibidas, pero sólo 14 derivaron en la notificación de una infracción, y en 10 se labraron actas de infracción a juzgarse por la Justicia Administrativa de Faltas Municipal.

El 39% (360 casos) de las 944 denuncias fueron realizadas por vecinos durante la noche o los fines de semana, y en 170 intervenciones se constató que se superaba el umbral de decibeles permitidos. En estas ocasiones actúa la Brigada de Contaminación Sonora formada por inspectores municipales que acuden al domicilio del denunciante y miden el ruido con decibelímetro para determinar si excede lo permitido. Si quien lo origina supera lo previsto en las normas municipales es plausible de multas fijadas por el Tribunal de Faltas Municipal. “La brigada actúa cada vez que se genera una situación de molestia sonora: los inspectores realizan la medición y, si hay infracción, instan al causante a cesar los ruidos” explicó el secretario de Control, Ramiro Dall Aglio. Esto sucedió en 85 casos que concluyeron en actas de infracción: actividades bailables comerciales, fiestas públicas y privadas.

Las dos ciudades

En el vacío de las cifras están los casos que no llegaron a infracción, ni a notificación, ni a multa. Allí, “lo más frecuente son los conflictos entre vecinos”, comentó el subsecretario de Ambiente, Roberto Celano. Esto comprende desde la música alta hasta la realización de reuniones en domicilios e incluso mascotas que generan ruidos constantes y causan perjuicio al vecino.

En los casos de conflicto, tanto los inspectores de Ambiente como la Brigada nocturna piden la asistencia de la Guardia de Seguridad Institucional (GSI) municipal, para medir los decibeles en el domicilio del denunciante. “En estos casos de conflictos muchas veces los inspectores son agredidos, y si bien en la mayoría de los casos no pasa de lo verbal requieren la asistencia de GSI para realizar la medición”, explicó Celano.

Desde allí, la infracción pasa a Control, donde se realiza el acta correspondiente que pasa a Juzgado de Faltas. “En caso de ser necesario se cita a ambos vecinos para realizar una conciliación y lograr un entendimiento”, agregó el funcionario de Ambiente.

A partir del medio centenar de mensajes que recibió en la página de Facebook, Pablo Ramírez hizo su propio análisis de situación. “Los barrios se dividen en dos grupos: en el norte de la ciudad el problema principal es la convivencia entre vecinos”, explicó. Así le expresaron por mensajes a la página vecinos de Santa Marta, Villa Elsa, Yapeyú, Nuevo Horizonte, Cabaña Leiva y Altos del Valle, entre otros.

“En el centro o barrios residenciales como Candioti o Siete Jefes, los reclamos son por locales comerciales de todo tipo”, agregó. En ambos casos quien lee, contesta y contiene saca la misma conclusión: “Es muy común que la gente no quiera hacer la denuncia a la Municipalidad o a la Policía para no dejar sus datos y ser identificado e intenta acostumbrarse a una situación que lo perjudica”.

Ramírez sostiene que cada caso es una situación compleja. “La gente escribe para descargarse, para ver qué puede hacer porque está desesperada y muchas veces al borde de situaciones de violencia que creo he desactivado en más de una ocasión”, relató.

Soluciones posibles

Existen diferentes vías para resolver este tipo de situaciones. Con la multa, algunos de los establecimientos que originan el ruido comercial corrigen la causa: hacen reformas en su estructura, colocan materiales de aislación acústica. De subsistir el problema, Defensoría actúa junto con la oficina de Derecho Ciudadano del municipio y convoca a las partes a una mesa de mediación para alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambos.

“Sin embargo, hay veces que el ruido es sólo una punta de la situación en la cual se origina; algunas pueden tratarse con mediación pero, por su complejidad, otras no”, agregó desde Defensoría, Liliana Campomanes.

En esos casos se busca contención a través del Centro de Asistencia a la Víctima y al Testigo del Delito (C.A.V.) de Defensoría del Pueblo, con protección de identidad y un contacto inmediato con el Ministerio de Seguridad. En los casos más extremos, se puede acudir directamente a la fuerza pública mediante un llamado a la Policía o a Emergencias 911.

Más allá de la queja o recomendaciones Pablo Ramírez, quien con la creación de la página en Facebook “Santa Fe necesita descansar” se convirtió en experto en materia de ruido, elabora por estos días un anteproyecto de ordenanza. Titulada “Protección contra ruidos y vibraciones nocivas, innecesarias y excesivas”, su redactor considera que es superadora de las vigentes.

“No soy militante de ningún partido político y no estoy en ninguna estructura, pero averigüé y cualquier ciudadano puede presentar un proyecto de ordenanza para que sea tratado en el Concejo -dijo, confiado-. El ruido no va ganar”.

Ordenanza

Sancionada en 1992, la Ordenanza municipal 9.623 regula los ruidos molestos, innecesarios y excesivos; establece responsabilidades y penalidades. La norma designa a la Municipalidad, por intermedio de la repartición correspondiente, como “el único organismo encargado de las verificaciones técnicas”.

Fuente: www.ellitoral.com
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